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El Grupo Sofos tiene el
gusto
de invitarle a la conversación:
de invitarle a la conversación:
¿Qué cultivar para volver a lo humano?
El tema de la próxima sesión es «¿Qué
cultivar para volver a lo humano?», a cargo de Clara Inés Abad (directora
de la Corporación para la Educación y la Salud Pública Héctor Abad Gómez), Hernán Mira (docente, columnista y coordinador
de la Cátedra Héctor Abad Gómez en la Universidad de Antioquia) y Rafael Aubad (presidente de
Proantioquia).
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Entrada libre
Lugar: Casa
Museo Otraparte / Carrera 43A n.º 27A Sur - 11 / Envigado
Fecha: Abril
6 de 2019
Hora: 2:30 p. m.
Ver formulario de evaluación de la conferencia:
Escuchar transmisión en vivo:
Para participación y realizar preguntas
en línea, favor comunicarse
a nuestra línea 448 24 04 o a nuestro correo: gruposofos@gmail.com
a nuestra línea 448 24 04 o a nuestro correo: gruposofos@gmail.com
Para obtener información adicional puede comunicarse
con nosotros al correo electrónico gruposofos@gmail.com. En nuestro blog http://gruposofos.blogspot.com podrá consultar la programación, la metodología
de trabajo y la presentación del grupo. O puede también comunicarse con la Casa
Museo Otraparte: Teléfono: 448 24 04 - Correo electrónico: otraparte@otraparte.org - Sitio web: www.otraparte.org.
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Lectura preliminar
Mesoísmo y poliatría
Los
temas de interés principal de Héctor Abad Gómez y que están expresados en sus
diferentes escritos, ponencias y programas radiales están tratados en muchas de
las categorías, conceptos y postulados que hemos escogido como material para
ser incluido en este programa de formación ciudadana. Además de ello,
consideramos que hay dos temas a los cuales Abad Gómez prestó especial interés
en sus estudios y escritos, y los cuales consideramos vigentes y contribuyen a
la formación ciudadana y es por eso que se incluyen en esta propuesta
pedagógica. Estos dos temas son: el mesoísmo y la poliatría.
El mesoísmo:
En
palabras de Héctor Abad Gómez (1973), el punto medio, equitativo y justo que
debe alcanzar un ser humano en las dimensiones de su vida se denomina mesoísmo.
Esta es una invitación que Abad Gómez instaló desde las reflexiones constantes
durante su formación y experiencia de vida. Es una invitación para reflexionar
sobre la conducta humana donde se esclarece la búsqueda de protagonismos,
predominancias y excesos a costa de acciones que vulneran otras vidas, otras
formas de pensar y actuar y ven en la diferencia un peligro y no una riqueza
para construir nuevos caminos.
El
mesoísmo consiste en no tener posiciones extremas ni fundamentalistas,
erradicar los fanatismos, ser tolerantes, tratar de comportarnos y pensar sin
radicalismos. La aspiración del mesoísmo es «contribuir a alcanzar un destino
mejor para los habitantes humanos presentes y futuros de esta tierra» (Abad,
1973, p. 28). En este sentido, el reto de la formación ciudadana está centrado
en la búsqueda del equilibrio, la libertad y la tolerancia lo cual se logra
mediante el uso de la razón.
Para
Héctor Abad Gómez (1973), el mesoísmo es una tesis social, una teoría
filosófica y una actitud ante la vida:
Como tesis
social se basa en la constatación del hecho estadístico universal de que todos los
fenómenos que no son perturbados por la acción humana, se distribuyen en forma
de curva normal de distribución, y que, por lo tanto, los seres humanos podrían
trabajar en la constitución de una sociedad en la cual sus componentes se
distribuyeran, no en forma de extremas desigualdades, sino que los extremos se
hagan cada vez menos separados, constituyéndose la sociedad humana, en sus
diferentes parámetros, más equitativa.
Como tesis
social, se basa también en la convicción de que los seres humanos son seres
capaces de conformar racionalmente una sociedad mejor.
Como
teoría filosófica, sostiene que las posiciones extremistas, en todos los
campos, son el resultado de tratar de analizar la realidad desde un solo
ángulo. Por lo tanto, la realidad debe analizarse con una vista integral, de
conjunto, que tenga en cuenta los procesos permanentes de cambio que dicha
realidad está continuamente sufriendo.
Como
actitud ante la vida, lucha en contra de las posiciones extremas que niegan las
posibilidades de una síntesis eternamente cambiante, de las realidades
políticas, sociales, económicas y culturales, filosóficas, éticas,
administrativas y organizacionales, considerando que la sana actitud de la
mayoría de los seres humanos que han vivido y viven sobre la tierra, de que «todo
extremo es vicioso», es la actitud correcta y realista y es la posición que
debe seguirse.
Aspira el
mesoísmo a ayudar a conformar una sociedad específicamente organizada para que
le permita a todos sus individuos, el realizar plenamente toda la potencialidad
que su estructura y su conformación orgánica y mental le permita a cada uno de
ellos (pp. 343-344).
Desde
el pensamiento de Abad Gómez (1973), «la sabiduría implica no tanto
conocimientos, sino comprensión, mesura, sentido de las proporciones,
reconocimiento de la realidad, abandono de las ambiciones desmedidas» (p. 345).
Esto es básicamente lo que propone el mesoísmo; encontrar un punto medio que
integre las polarizaciones que nos separan. Para Abad Gómez, la duda y el
escepticismo son los mejores remedios contra el radicalismo. Por ende, el reto
de los agentes educativos es potenciar en los niños y jóvenes un pensamiento
crítico que les permita sospechar de aquellos discursos o prácticas que se han
naturalizado en su entorno y que aparecen como única posibilidad para construir
su propia historia.
Para
alcanzar que el mesoísmo sea una actitud y una forma de vida, como lo fue para
Héctor Abad Gómez, él proponía, en su Manual
de Poliatría (1973), que la personalidad de cada quien se podría
representar como una esfera que a la vez contiene 7 esferas: las 4 S y las 3 P,
de la forma como estas esferas se desarrollan o controlan se va formando,
equilibrando, construyendo la personalidad de cada uno. Estas esferas son:
La esfera del servir: nos
referimos a ser útil a los demás sin perder nuestra dignidad, ser solidarios y
compasivos, tener amor por el trabajo, proteger, ayudar, trabajar con y para
otros para buscar el bienestar propio y el ajeno.
La esfera del ser: es
nuestra esencia, es lo que somos y vamos siendo, es el modo en que existimos,
es nuestra historia de vida, nuestra identidad, nuestros atributos personales,
los roles que desempeñamos dentro de una comunidad.
La esfera del sentir: son
los diferentes sentimientos y emociones que experimentamos y expresamos, los
afectos, deseos y pasiones; tiene que ver con los sentidos —físicos y
espirituales—, las sensaciones y estados de ánimos que vivenciamos en nuestra
cotidianidad que nos generan bienestar o malestar.
La esfera del saber: se
refiere al conocimiento sobre algo, conocimiento que puede ser o no científico,
y puede ser cualquier otro saber cotidiano que nos permite hacer diferentes
oficios y actividades en nuestro diario vivir. También se refiere al modo de
comprender y explicar el mundo, al entendimiento sobre las cosas que nos
rodean, la información que tenemos sobre diferentes aspectos del mundo,
nuestros pensamientos, ideas, reflexiones y racionalidad que alcanzamos sobre
determinado asunto.
La esfera del poder: se
refiere a la posibilidad de hacer algo; al dominio, imposición o influencia que
ejercemos sobre otros o que otros ejercen sobre nosotros; nuestra fuerza y
capacidad de actuar con autoridad; es el mandato que algunos tienen sobre otros
para actuar o nuestra capacidad de actuar autónomamente; es la regulación que
hacen algunas personas, normas o instituciones sobre nuestros comportamientos.
La esfera del poseer: Se
refiere a eso que tenemos en propiedad, que es nuestro, a las cosas de las que
nos consideramos dueños; son las cosas con las que podemos contar y usar como
recursos para las diferentes actividades de nuestras vidas; poseer es adquirir
algo material o inmaterial como los valores y conocimientos.
Esfera del placer: se
refiere a la satisfacción o sensación agradable que experimentamos por algo; es
el gusto o sentimiento positivo cuando realizamos o poseemos algo que deseamos,
algo que nos causa bienestar; podemos sentir placer físico cuando satisfacemos
una necesidad humana, o placer psíquico cuando satisfacemos necesidades
emocionales y morales.
Esta
idea de las esferas en la conformación de la personalidad de una persona, se
puede, según lo expresa HAG, hacer posible en lo que podríamos llamar los
componentes o las esferas que también conforman un grupo, una comunidad, una
sociedad. Podríamos trabajar para que los diferentes grupos que integran una
comunidad, puedan cada vez más incrementar esas 4 esferas del ser, saber,
sentir y servir, y controlar las 3 esferas del poseer, placer y poder,
entendido como lo explicamos antes.
La poliatría
La
poliatría es un concepto que Héctor Abad Gómez desarrolló en algunos de sus
textos y al que dedicó gran parte de sus reflexiones. Integra varios de sus
pensamientos y, aunque no se encuentra totalmente desarrollada, se podría
implementar y validar en la comunidad científica y académica para ofrecer a la
sociedad elementos para pensar los problemas de la ciudad, en clave de
tratamiento y de curación, tal como él definía este concepto:
La
poliatría es la ciencia y el arte de ayudar a una comunidad humana a adquirir,
por sí misma, el mayor grado posible de bienestar físico, mental y social para
todos y cada uno de sus componentes (Abad, 1973 , p. 335).
Para
él, la poliatría estudia lo que debe hacerse para alcanzar el bienestar, tanto
en el campo físico como en el social, en el mental y espiritual. Para alcanzar
un bienestar humano básico, es fundamental la aplicación de cinco Aes
indispensables: agua, aire, alimento, albergue y amor. Añade que la poliatría:
[…] se
encarga de estudiar y aplicar las leyes del bienestar de, para y en los grupos
humanos, estudiando históricamente los casos específicos, pasados y presentes,
cuyas condiciones políticas, económicas, sociales y culturales han determinado
la presencia o la ausencia de bienestar para los grupos humanos, locales,
nacionales, continentales o mundiales (Abad, 1973, p.335).
De ahí
la relación de la ciudadanía con la poliatría, pues se trata buscar el
bienestar humano, el bienestar de todos, lo cual es una tarea individual y
colectiva, es una tarea común.
Fuente:
Giraldo
Castaño, Cristian; Cardona Castrillón, Jeidy Alejandra. Cultivar lo humano con Héctor Abad Gómez. Corporación Héctor Abad
Gómez, Medellín, 2018.
Grupo Sofos
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