Presentación Ciclo 2012


Seminario Problemas Colombianos Contemporáneos
Ciclo de Conferencias 2012
REFLEXIONES EN TORNO AL PROBLEMA DE LA DROGA EN EL CONTEXTO DEL ORDENAMIENTO INSTITUCIONAL COLOMBIANO

“…soy un hombre de negocios y nada más.
Gané dinero satisfaciendo las necesidades de la nación.
Si al obrar de este modo infringí la ley,
en tal caso mis clientes son tan culpables como yo…
todo el país quería aguardiente y yo organicé el suministro de aguardiente.
En realidad quisiera saber por qué se me llama un enemigo público…”

PASLEY. D. F. biografía de Al Capone. Madrid, alianza editorial, 1970, pág. 109

PRESENTACIÓN DEL CICLO 2012
Uno de los fenómenos más complejos y de mayor impacto negativo que ha tenido que enfrentar Colombia en sus últimas décadas ha sido el problema de las drogas. Las manifestaciones básicas o hechos generadores del mismo han sido la producción, el procesamiento, el tráfico y el consumo de drogas, las que contribuyeron y han contribuido en forma muy significativa a las dimensiones de la violencia y la corrupción. En los planos nacional e internacional la circulación de una variada gama de “informaciones” de múltiples procedencias, en muchos casos de cuestionable validez, han creado y desfigurado la imagen del país y generado un estereotipo, en particular, sobre el manejo del Estado a este problema.

Para la sociedad colombiana, la problemática de las drogas ilegales ha constituido el fundamento de un conjunto de cosas relacionadas entre sí y que se suceden unas a otras, creando una compleja situación de entrecruzamiento de diversos problemas que originan profundos y permanentes conflictos en los procesos políticos y sociales, que de alguna forma han sacudido las estructuras de esta sociedad y de los aparatos institucionales que rigen nuestra nación.

En una sociedad como la colombiana, caracterizada por la presencia de una sucesión histórica de violencia que hoy influye en todos los lugares del país, por la corrupción que ahoga todos los niveles del quehacer económico e institucional, por la ola de criminalidad y de delincuencia común, muy organizada en las zonas urbanas más pobladas del país, por la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos, por el conflicto político, económico, social y político que hoy vivimos, la indagación política, sociológica y económica del fenómeno de las drogas debe ir mucho más allá de la enumeración y descripción de los conflictos que esta problemática origina y ha originado, tratándolo no simplemente como un elemento que perturba sino como un ingrediente que afecta y destruye el terreno antropológico del hombre colombiano.

El análisis del complejo mundo de la droga no puede quedarse aislado de los grupos sociales que tienen bajo su control el proceso de distribución o producción. El carácter clandestino, ilegal e ilegítimo no puede ocultar su papel en una estructura social como la nuestra, donde “legitimidad e ilegitimidad se asocian para producir un orden social particular en el que las dos caras de la moneda se identifican en la realidad mientras en la moral se repelen abiertamente[1]

La ofensiva contra las drogas continúa y continuará. La naturaleza intrínseca del hombre es conflictiva y pervertida. La condición sine qua non del hombre en sociedad es la conflictividad y el soporte de su existencia es la tolerancia. El hombre y nuestra sociedad en especial, deben aprender a convivir con el bien y con el mal, ¡he ahí la razón de ser de la grandeza del hombre!

En fin, el grupo Sofos y la Corporación Otraparte, pretenden incidir en la apertura de espacios en esta ciudad, para generar una amplia discusión sobre el tema de las drogas prohibidas, teniendo como finalidad aportar el conocimiento y la participación en los procesos de toma de decisiones frente a los diferentes aspectos del problema, pero de modo particular, en relación con aquellos niveles y efectos que involucran a diversos sectores sociales. Creemos que desde la reflexión y el debate argumentado estamos trabajando por la construcción legítima de ciudadanía en uno de los escenarios donde más activo está el conflicto de nuestra sociedad: el consumo y la distribución de las drogas.